Conservación ambiental en el Caribe
Eco-Bahia, impulsada por Piñero y vinculada a Bahia Principe Hotels & Resorts, continúa consolidando su liderazgo en conservación ambiental en el Caribe. Durante 2025, la organización ha alcanzado uno de sus mayores hitos: la protección y liberación de más de 152.000 crías de tortugas marinas, reforzando su compromiso con la biodiversidad en México y República Dominicana.
Este resultado se enmarca en más de 25 años de trabajo en la protección del patrimonio natural, un periodo en el que la fundación ha evolucionado hacia un modelo integral que combina conservación, ciencia aplicada y educación ambiental. Además, el año ha estado marcado por la consolidación de su nueva identidad y propósito de marca, reforzando su posicionamiento como referente en sostenibilidad dentro del sector turístico.
El programa de Conservación de Tortugas Marinas ha registrado cifras especialmente positivas. En total, se liberaron 152.251 crías, de las cuales 148.831 nacieron en las costas de México y 3.420 en República Dominicana.
Uno de los avances más relevantes se ha producido en Bahía Escocesa, en República Dominicana, donde la incidencia de saqueo de nidos se redujo drásticamente, pasando del 89% en 2024 al 29,6% en 2025. Esta mejora permitió proteger 4.956 huevos, con una tasa de eclosión del 96,1%, lo que demuestra la efectividad de las acciones de vigilancia y sensibilización en las comunidades locales.
En la Riviera Maya, el trabajo científico también ha sido clave para la protección de especies marinas. Durante la temporada se realizó el marcaje de 171 hembras y se resguardaron 1.712 nidos, contribuyendo a la conservación de especies emblemáticas como la tortuga caguama y la tortuga verde.
Estas acciones forman parte de una estrategia a largo plazo para asegurar la supervivencia de estas especies en el Caribe, combinando investigación, protección de hábitats y colaboración con autoridades ambientales.
La restauración de ecosistemas también ha sido un pilar fundamental de la actividad de Eco-Bahia durante 2025. En el Caribe mexicano se llevó a cabo el trasplante de 1.000 corales, alcanzando una tasa de supervivencia superior al 80%.
Además, se realizó el mantenimiento y seguimiento de 1.256 estructuras arrecifales, esenciales para la recuperación de los arrecifes y la protección de la biodiversidad marina.
Innovación para la conservación
La fundación también ha incorporado tecnología avanzada para mejorar la monitorización de especies. Entre las iniciativas más destacadas se encuentra el uso de drones para el seguimiento de manatíes antillanos en Samaná, una herramienta que permite recopilar datos científicos de forma más eficiente y con menor impacto en los animales.
Este tipo de innovación refuerza el papel del sector turístico como aliado en la conservación de la biodiversidad del Caribe.
En el ámbito terrestre, la fundación intensificó sus acciones contra especies invasoras y en favor de la restauración de flora nativa. En República Dominicana se extrajeron 44.022 ejemplares de caracol gigante africano, una de las especies invasoras más perjudiciales para los ecosistemas locales.
Asimismo, se eliminaron 75.000 metros cuadrados de flora invasora, contribuyendo a recuperar espacios naturales y mejorar la resiliencia de los ecosistemas.
Reforestación y fauna protegida
El trabajo también incluyó la atención a 1.330 individuos de fauna silvestre en México y el monitoreo de 61 especies bajo categorías de protección.
En paralelo, los viveros de la fundación produjeron miles de plantas nativas. Entre las acciones más destacadas se encuentra la siembra de cerca de 2.000 ejemplares de Rosa de Bayahíbe y Caoba Criolla en República Dominicana, especies clave para la biodiversidad local.
Otro proyecto emblemático es el Oasis de Péepen, en la Riviera Maya, un jardín dedicado a la protección de polinizadores como la mariposa monarca.
Estos espacios contribuyen a la conservación de especies esenciales para el equilibrio ecológico y ayudan a sensibilizar a visitantes y comunidades sobre la importancia de los polinizadores.
Educación ambiental y sensibilización
La educación ambiental ha sido otro de los ejes estratégicos de Eco-Bahia. Durante 2025, sus programas de sensibilización alcanzaron a 15.612 personas entre colaboradores, comunidades locales y visitantes.
Este trabajo incluyó la formación de 5.232 colaboradores de Piñero, así como la participación de 5.648 niños y jóvenes en programas educativos y actividades en centros escolares.
Programas para nuevas generaciones
Entre las iniciativas más destacadas se encuentran programas pedagógicos como Aeropeques y Corito Verde, diseñados para fomentar la conciencia ambiental desde edades tempranas.
Gracias a estas acciones, Eco-Bahia continúa fortaleciendo un modelo en el que turismo y conservación ambiental avanzan juntos, demostrando que el desarrollo turístico puede convertirse en una herramienta clave para proteger el patrimonio natural del Caribe.
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