Soy la Tierra, ¿te acuerdas de mí? Hace mucho que no hablamos 😥
Soy el suelo que te sostiene, el mar que te calma, el aire que respiras sin darte cuenta. Te he escrito en forma de viento, de lluvia, de silencio. Te he llamado con el canto de las aves, con el crujir de los corales, con el latido de los bosques.
Pero últimamente no contestas. Lees el mensaje… y no respondes.
No te has despedido de mí y siento tu ausencia, como si me hubieras hecho ghosting. ¿No ha sido suficiente iluminar tus días, darte comida y apto para tu vida? Parece que, cada vez que algo te incomoda, me ignoras. “Luego” es tu palabra favorita. “Lo pueden hacer otros, total no voy a cambiar nada”, tu excusa.
Y la respuesta no llega.
No estoy enfadada. Estoy cansada.
Cansada de mandar señales y parecer invisible. ¿Qué más tengo que hacer por ti para que te des cuenta?
Cuando sube la temperatura y el agua escasea, cuando las playas cambian, cuando algunos animales se dejan de ver… no es casualidad. Son mensajes. Son intentos de conexión. Es mi manera de decirte que algo me duele.
Creo que tu falta de atención es por miedo. Miedo a no saber vivir de otra manera, a no poder cambiar. Pero cuidarnos es aprender a valorarnos antes de que todo esté perdido. Miedo a asumir que debemos cambiar la forma en la que vivimos, viajamos, producimos y consumimos. Miedo a aceptar que no soy un recurso infinito, sino un hogar frágil.
Durante siglos te cuidé sin pedir nada a cambio. Me regeneraba sola. Me adaptaba, pero hoy necesito que me mires de verdad.
No necesito grandes promesas. Necesito atención. Necesito constancia. Necesito que volvamos a conectar sin prisas, con respeto, entendiendo que estamos profundamente vinculados.
El primer paso es volver a escuchar
Romper el círculo del ghosting a la Tierra empieza por algo simple y poderoso: volver a escuchar. Prestar atención a lo que pasa en los ecosistemas, interesarnos por lo que tienen que decir la ciencia y las comunidades. Atender a las señales, cada vez más intensas.
Responder no es sinónimo de hacerlo todo perfecto. Significa no desaparecer, demostrar presencia.
Desde Fundación eco-bahia te proponemos apreciar la tierra desde lo más cercano. Este Día de la Tierra, no le hagas ghosting al planeta; responde con acciones que nacen del corazón.
En este video te mostramos por qué cada pequeña acción cuenta y cómo juntos podemos hacer la diferencia. https://youtu.be/WibwcClK_qE
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